Me lo sigo repitiendo a mí mismo.
No existes, no existes, no existes. Sólo eres un invento de mi cabeza, del que mi corazón se enamoró. No te extraño, no te quiero abrazar, no te vas a enterar por lo que estoy pasando ni de cómo lo voy a superar. Porque no existes.
Lo repito una y otra vez para asegurarme que no hubo canciones ni sonrisas ni cariño; tampoco hubo peleas ni tristezas ni llanto.
Nunca me acostumbré a tus brazos ni descubrí tus cicatrices, nunca te incorporé a mis sueños ni te volví mis esperanzas, nunca te dije que no te fueras y tampoco te dije que iba a estar bien cuando no estuvieras, nunca te cobijé y jamás te regalé estrella alguna.
Nunca te pedí un beso, menos te ofrecí amor.
Me lo tengo que seguir repitiendo, porque desde que tú no existes, yo soy invisible.
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Encargo de Yeux
Drama
Hace 4 días