Era ayudante de profesor (adjunto para más fácil, adtonto para los cuates) en la facultad para ciertas materias. En los muchos semestres que lo hice gané muchas cosas, como amigos muy queridos, por ejemplo, y también diferentes reputaciones.
A la fecha, yo ya me había olvidado de un montón de cosas, pero hoy, al parecer todavía hay gente que me ve en sus pesadillas.
En la página de comentarios sobre los profesores, elaborada por alumnos, alguien escribió lo siguiente de la maestra a la que solía ayudar.
"La profesora sabe MUCHISIMO de esta materia, es cuestiónde que el grupo la aproveche. Simpre recomienda bibliografía, es muy tolerante y abierta.
Cierto, todas las tareas entregadas valen lo mismo y los exámenes son bastante precisos, no pregunta nada qe no se haya visto en clase. Ojo, su adjunto ya no es Daniel, así que despreocupate.
Fomenta el uso de otros idiomas en clase y siempre asiste"
Lo único que puedo pensar es ya supérenlo. La vida tiene cosas mucho peores que un adjunto "mala onda". Que si la hambruna en África, que si la crisis mundial, que México está calificado como un país ingobernable según muchas instituciones internacionales, que el calentamiento global. Puedo pensar ocho mil cosas más horribles que pasan en el mundo a alguien que no te premia cuando te portas como imbécil.
Realmente, no voy a defender mi comportamiento, pero muchas veces es fácil recordar cuando el adjunto te gritó y no cuando te dejó entregar las tareas tarde, y gracias a eso, salvaste el semestre.
Ya pues, a otra cosa mariposa.
Pd. Shame al tarado (que seguro fue mi alumno) y escribió lo anterior. Ni siquiera aprendió a usar acentos correctamente.