Voy a hacer una confesión. Soy un vomitón.
Bueno, quizás no es noticia, la mayor parte de la gente que me conoce sabe que mi reflejo de antiperistaltismo es extremadamente activo, porque en más de una ocasión me han visto a punto de guacarear.
Usualmente, si me enojo, me dan ganas de vomitar, si me estreso, me dan ganas de vomitar, si me mareo, me dan ganas de vomitar, si hago muchos abdominales, me dan ganas de vomitar, si como demasiado, me dan ganas de vomitar.
Vaya, no puedo ni siquiera lavarme las muelas traseras o la lengua sin estar a punto de "cantar Oaxaca".
Es más, me pasa hasta caminando por la calle. Resulta ser que mi sentido del olfato es malísimo, algo realmente tiene que oler mucho muy fuerte para que yo lo perciba. No oler puede ser una ventaja en muchos sentidos, te evitas muchos malos ratos. Lo único malo es que cuando algo es lo suficientemente poderoso para que yo lo huela, puede ser causante suficiente para que me el olor me dé nauseas, y en consecuencia, quiera vomitar.
En realidad, no estoy muy seguro de por qué sea que mi "glándula vomitona" sea tan activa, pero es una característica que, por mil cosas, no es agradable. E incluso, puede ser sumamente molesto en algunas situaciones.
Total, con el paso del tiempo he ido aprendiendo técnicas para controlar las ganas, que van desde echar la cabeza para atrás hasta sacar la lengua como perro o comer sal.
Pero, y aún intentando controlarme, de repente, me gana.
Este asqueroso tema, y toda la explicación anterior, no vienen gratis, salieron a colación porque el jueves pasado no postee precisamente porque estaba a punto de devolver el alma.
La historia fue así: el miércoles salí de viaje, por el trabajo, a Querétaro y me comí unas enchiladas queretanas, porque dije "mi mismo, en Roma, come lo que los romanos", y me las zampé. Pues craso error, que me hicieron tal daño que parecía yo la niña del exorcista.
Esa no es la peor parte, lo más más más feo, fue que lo anterior sucedió durante un coctail de presentación en la que estaban todos los asistentes al congreso que estaba cubriendo.
No, no vomité a todo el mundo (mi patetismo aún no llega a esos límites), tuve que salir corriendo al baño y, mientras mil cosas importantes pasaban, yo regresaba toda la comida que había ingerido desde la última vez que vomité (que seguro fue una semana antes).
Ya pues, pasó lo que tenía que pasar, me lavé la cara, los dientes, me arreglé lo mejor que pude y disimulé... hasta la mañana siguiente (el jueves, pues), que llegó el desayuno y yo casi barfeo otra vez. Todo el día tuve nauseas, todo el mugre día, así que no comí mucho y corrí todo el día para mandar información.
Pero el resultado, of course, fue que no tenía cabeza para escribir nada en este blogcito, así que espero el Gran Gato del Cielo perdone la falta cometida, porque había dicho que ya iba a ser de cajón escribir y nada.
Sea, pues.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Conejito vomitón
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jueves, 25 de junio de 2009
Al que nace para tamal...
... más le vale ponerse a dieta desde chiquito, ya ven lo que opinamos sobre los gordos y que nadie los quiere.
Pero aparte de eso, también está la parte donde del cielo te caen las hojas.
Como que, a veces, las cosas pasan porque tienen que pasar.
3. Justo esta semana que he tenido el estómago destrozado, se me ha antojado comer todas las porquerías del mundo. Es más, en este momento, mataría por unas papitas con chile y limón, y una coca. Y no puedo. ¡Me muero del hambre, qué voy a comer hoy?
Lo dijo el Conejitocisne a las 20:12 2 graznidos
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miércoles, 13 de mayo de 2009
Caracol, saca tus... nevermind
Hace rato pisé a un caracol.
Me siento tan culpable al respecto.
Y es que yo no quisiera que llegara un gigante a aplastar mi casa.
Lo dijo el Conejitocisne a las 20:27 7 graznidos
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lunes, 27 de abril de 2009
Renuncio
Ya, no más. Renuncio. No puedo más.
Fue una etapa de mi vida muy dura, pero a partir de hoy ya no más.
No me vuelvo a depilar/rasurar el cuerpo.
Ahora seré un pelo humano.
Lo dijo el Conejitocisne a las 20:05 11 graznidos
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viernes, 27 de febrero de 2009
Adminículo perfecto para ahorcarse: la corbata
Lo dijo el Conejitocisne a las 9:58 7 graznidos
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lunes, 15 de septiembre de 2008
Tres casos
Otra es que veas cómo el muerto te está cayendo y no te muevas.
Pero ya el colmo es que tu mismo lo mates, te embarres las manos de sangre y luego te quedes en el lugar del crimen para ver quién te descubre.
Hay cosas que pasan y ni pedo, hay que solucionarlas, como en el primer caso. Shit happens, pues.
En el segundo, igual se podía haber evitado, pero a veces falla el cálculo, la previsión o el cerebro y hay que resolver lo que se pueda.
Pero en el tercero, pasó porque uno quizo y no hay más. Es tu causa, tu efecto. Te aguantas.
Entonces, antes de que me embarre de nada, paso sin ver.
Que el look de presidiario siempre no me va.
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Sopas.
Pero lo pienso y digo, "chale, que pinche anciano estoy ya".
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martes, 29 de abril de 2008
Circo de tres pistas
acto I. El equilibrista.
Hago combinatorias y multiplico: si me alcanza no cabemos todos, si cabemos no me alcanza. Acomodo, desacomodo. No soy prestidigitador, no puedo aparecer dinero.
Equilibrio, balance, vaivén. Paciencia.
acto II. El payaso.
Me baño. Termino a las 8:10; otra vez el teléfono.
Pastelazo en la cara.
acto III. El lanzador de cuchillos.
El lanzador, ¿dónde está el lanzador?
Tengo un cuchillo en la mano. ¿Soy yo?
No soy el único con un arma en la mano.
Cuatro están indefensos.
Dos no aventarán nada nunca.
Somos tres armados.
La pared tiene que caer, tarde o temprano.
Lo dijo el Conejitocisne a las 16:48 2 graznidos
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lunes, 21 de abril de 2008
Clase de rebotes
Entonces, decidí mandar la disciplina a la goma y no ir a la clase, pero cuando cerré mis ojitos, sólo pude ver una cosa: al maestrito del show en cuestión rebotando gustosamente. Acto seguido dije, "bueno, es por mi salud y mi físico"; pero luego lueguito me dije a mi mismo, "si serás hipócrita y mentiroso, nomás vas porque el tipo te fascina".
Orale pues, todo sea por babear un rato. Ya me arreglé y salí corriendo para empezar la jornada saltando como tarado.
Antes de continuar, haré una explicación de la clase. La verdad del asunto es que a pesar de todo lo que me puedo burlar, no es nada fácil. Hay que coordinar que las piernas se muevan en cierta dirección a cierto ritmo por un número determinado de repeticiones; para hacerlo más difícil una vez agarrado el paso hay que coordinarlo con movimientos de los brazos. Posteriormente, hay que combinarlo con un movimiento que no tiene nada que ver; entonces, se crea una rutina de alrededor de ocho variantes y se repite. Luego se añade un banquito, mancuernas, saltos y flexiones por una hora. Una hora entera. El resultado puede ser catastrófico, porque no sólo hay que coordinar todo eso, hay que aprendérselo. Y hacerlo bien. Y sin descanso entre series.
El maestrito en cuestión, que se llama Julio, es muy agradable. Nos dice a la mitad, "¿cómo van? ¿verdad que se siente bien?" y pues ni modo de decirle, "no, está de la verga" así que uno nomás sonríe y dice que si. La otra frase que le sale es "más alto esa pierna/brazo, ¿a poco ya se cansaron?" y como la opción tampoco es decirle, "claro, porque tu nomás diriges pero no lo haces con nosotros pues no sabes qué se siente" igual se asiente como borrego mientras se hace lo posible por no vomitar; o es lo que yo hago, al menos.
El coach tiene la idea de que yo lo odio por alguna razón. Dice que lo veo feo y grito. No lo veo feo a él, yo veo feo a todo el mundo; tampoco grito, así hablo. La verdad es que no tiene ningún motivo sustentado para pensar eso. O hasta hoy no lo tenía.
Ok, siguiendo con la historia. Después de llegar tarde y renegar porque ya habían empezado, me puse diligentemente a sudar toda la mugre que me comí el fin de semana. A la mitad de la clase, cuando empezó con el "más alto las rodillas" yo hice lo posible y salté y salté. Pero como que no fue suficiente.
Entonces, se acercó hasta mi lugar, se paró a mi derecha muy cerca de mí y puso su mano a la altura que yo tenía que llegar. Y entonces salté con la izquierda. Bajé. Salté con la derecha. Zaz. Mi rodilla lo golpeó.
Pero no en cualquier lugar, claro que no. Le pegué en las joyas de la familia (testículos, tanates, huevos, como se les antoje llamarlos).
En ese momento, el saltó adolorido y yo quería que me tragara la tierra. Que se abriera un hoyo muy grande en la duela del salón y me tragara completito. Entero. Que ni siquiera escupiera mis restos.
Se alejó cojeando y continuó dando la clase por los veinte minutos restantes que quedaban.
Acabó la clase. Ahora, yo puedo ser muy groserito pero nunca le haría daño a una persona de esa manera intencionalmente. Entonces me acerqué a pedirle una disculpa. Le dije que lo sentía, que realmente no había sido mi intención y bla.
Entonces, atrás de mi empieza a sonar un coro de voces, "feliz cumpleaños, querido Julio, feliz cumpleaños a tí".
Chale. Peor día no pude haber escogido para hacer osos.
Lo dijo el Conejitocisne a las 20:17 10 graznidos
Categorización: ¿cómo es que me pasa esto a mí?, ¿por qué no tenía una cámara para capturar el momento?
domingo, 20 de abril de 2008
Una máxima del Conejitocisne:
Hay que aprender la diferencia entre el bien y el mal.
Probablemente escoga la segunda, pero al menos sé cuál es cual.

II.
Un abrazo. Te recuerdo cada día.
III.
Hoy que estaba de ocioso, me encontré esta paginita que te dice quién te ha eliminado del MSN. La verdad es que no sé ni por qué pero me metí y zaz, vi esto:

Pues si, la verdad es que después de todo lo lógico era que me hubiera eliminado (me sorprendió que la persona de arriba no lo hubiera hecho, en realidad).
Conclusión.
¿Por qué no entiendo? La respuesta tentativa es: Porque estoy pero si bien rependejo.
Pero fuera de obviedades, no logro entender la obsesión en la que me he metido. Es más, ya estoy bastante harto de la situación porque ni que fuera tan maravilloso ni para tanto.
Y no la entiendo porque tampoco entiendo lo que piensa el ex de la premisa I al enviarme esos mensajes y demás muestras de interés.
Porque uno ve lo pendejo de los demás pero no lo pendejo de uno.
Bueno, en mi caso sí.
De ahí la máxima con la que empiezo.
Lo dijo el Conejitocisne a las 17:34 3 graznidos
Categorización: ¿cómo es que me pasa esto a mí?, yo y mi hueca vida
miércoles, 9 de abril de 2008
Terapias de reconversión
Un ex mío -hombre-, ahora tiene novia -mujer-. Y es de adeveras, eh, no vayan a creer que es como Nina (que ya nos enteramos que se llama Deborah).
Me quedé apendejado. No es como que me sorprendiera poco; es que me sorprende mucho.
Supongo que a todo hay que verle el lado bueno. Estoy pensando en poner un letrero en el periódico que diga así:
Lo dijo el Conejitocisne a las 19:32 5 graznidos
Categorización: ¿cómo es que me pasa esto a mí?, I'm a looser baby